Nuestro último día en Camboya.

17:51 karolinajjj 0 Comments


Hoy es nuestro último día en Camboya y lo vamos a dedicar a conocer el remoto y salvaje templo de Beng Mealea y el pueblo flotante Kompong Khleang. Esta vez dejamos aparcado el tuk tuk ya que Beng Mealea queda a unos 70 km de Angkor y en plena estación de lluvias muchas veces las carreteras están llenas de "chocolate" como dice Phally. Durante el camino Phally nos puso música camboyana y mantuvimos una buena charla amistosa con él.
Nos contaba como a los 12 años tuvo que dejar la escuela para trabajar y ayudar a su familia, aquí en Camboya es muy común ver a los niños ayudando en el campo a sus padres. Tiene dos hijos y nos dijo que todo el dinero que estaba ganando lo iba a dedicar al futuro de sus hijos, con el objetivo de pagarles la universidad. Vivían toda su familia en un piso compartido para ahorrar gastos y algunas veces todo lo que ganaba en un día lo gastaba en comprar una pizza para los niños. La verdad que cada detalle que nos contaba de su vida nos emocionaba y nos hacia darnos cuenta de lo poco que valoramos las cosas que tenemos.

Así pues el camino fue muy ameno… distraídos por la visión de la vida cotidiana de los camboyanos (campos de arroz, aldeas, puestos de frutas, niños sonrientes con sus bicicletas…) pronto llegamos a la entrada del templo Beng Mealea.



Cerca de la pasarela que da acceso al templo, hay una oficina donde es necesario pagar una entrada de 5$ para poder entrar, no está incluido dentro de los templos que se pueden ver en Angkor con la entrada de tres días.

El templo de Beng Mealea fue construido por Suryavarman II y es fiel reflejo de los templos de Angkor. Estar en este lugar es lo más parecido a protagonizar una película de Indiana Jones. Está tal como se encontró, sin restaurar. Las piedras del templo aparecen desperdigadas por la selva y tapizadas de musgo y líquenes que le dan un color verde brillante muy bonito. La selva se ha comido el templo, sus paredes están totalmente enmarañadas por las ramas de los árboles, las enredaderas y las enormes hiedras. Es posible meterte dentro de lo más profundo del templo e inspeccionar cada uno de los recovecos del lugar.








A nuestro entender es una visita imprescindible, fantástica. Sin duda merece la pena recorrer el largo trayecto desde Siem Reap pero eso sí, hay que visitarlo a primera hora del día, sin turistas. 

Después de visitar el templo, fuimos a conocer el pueblo flotante de Kompong Khleang, al borde del lago Tonle Sap; el más importante de Camboya. Este pueblo es mucho menos turístico que muchos otros y pesar de ser prácticamente los únicos turistas, la visita nos decepcionó bastante; quizá el recuerdo aún reciente del maravilloso Lago Inle y su gente hagan desmerecer nuestro paso por aquí y es que, como dice el refrán, las comparaciones son odiosas!






Tras otro día de calor sofocante, volvemos a Siem Reap para descansar y darnos un chapuzón en el hotel antes de ir a cenar. Esta noche hemos querido invitar a Phally a cenar con nosotros para agradecerle todo el interés y el esfuerzo que ha puesto para que disfrutáramos de nuestro viaje. 


¡Hasta siempre Camboya!

Y si te ha gustado verlo, imagínate vivirlo! ¿Te gustaría viajar como nosotros? Entra ahora en  My Lovely Travel y organizaremos tu viaje a medida por mucho menos de lo que te imaginas

0 comentarios :